viernes, 17 de agosto de 2012

Siempre tuve claro
de que querías a mi perra
más que a mí.
Con tu hijo era lógico,
si no le quisieras más que a mí
era para darte una manija de ostias.
Que tu hijo quisiera más a mi perra
también entraba en lo normal.
Era cariñosa, mimosa, retozona,
divertida y suave
Lo que no entiendo
es que cojones
pintaba yo
de cuarto ángulo
de ese triangulo
de playa de invierno.
O de quinto angulo
de un cuarteto
que incluía
a tu novio de Skype.
En todo caso
¿qué pintaba yo en tu vida?
Me decías que no fuera
demasiado cariñoso
delante de Teo.
Y luego me reprochabas
no ser cariñoso.
Había que respetar las formas
pero luego follábamos a puerta abierta
al lado de la habitación del niño.
"Sexo tántrico" le llamabas
algo que no habías sentido
con tu legión de amantes
¿Puede alguien enamorarse
y desenamorarse
en 2 semanas?
o una o las dos son falsas
En cualquier caso,
ni Saritah ni yo
estamos ya en tu vida.Y para joderte
sinceramente
te diré que quise mucho más a Saritah
que a tí, y ahora no encuentro el mechero
he perdido el Zippo de los Beatles
lo cual también duele más que tu pérdida.
A ver con que ostias les doy fuego
a mis fantasmas
precisamente hoy
que tocaba hablar de la CNT.

No hay comentarios:

Publicar un comentario