viernes, 17 de agosto de 2012

"¡Si me dejas, me hago puta!".
Mientras se quitaba la camiseta
en plena plaza municipal
enseñando sus pequeños pechos.
¿chantaje emocional, le llaman a eso?
Como mínimo tortura emocional
le llamaría yo.
Tortura casi física.
A base de esos
"pequeños gestos"
aguanté 7 largos años.
Ella sabía perfectamente
que, en aquella época
yo era un tío muy atractivo
(ya no) y que, sino fuera
por mi baja auto-estima
y mi trastorno infantil
donde hubiera puesto el ojo
impactaría la bala.
Para más cojones, le era fiel
y las oportunidades me sobraban.
En lugar de valorar mi fidelidad
y darse cuenta de que
yo necesitaba ser libre
cada vez que intentaba dejarla
montaba un numerito
similar al descrito. Si no habeis
pasado por ello
nunca sabreís lo que es.
Nunca la amé, pero
había mucho cariño
y escuchar a alguien querido
amenazar con suicidarse
con dejarse follar
por todos los tío del mundo...
Conocía mis puntos débiles,
era maquiavélica y enrevesada
y no podía ima ginar mi mundo
sin ella.
Le horrorizaba mi posible libertad
porque significaba su soledad.
Es fácil chantajear a un niño maltratado
e inseguro.
Era una maestra
de la más cruel manipulación.
El victimismo
era una de sus armas
citaré un libro
que lo resume todo
"Se trata de una práctica encubierta
que viene a decir,
si quieres que yo esté bien
y por lo tanto estemos a gusto;
haz lo que yo deseo
aunque no te guste y te haga sentir mal".
¡Temor
obligación
culpa!
Nunca he sabido si es consciente
o no
pero sospecho que sí.
Salvo esa cita, citada
nada saqué en claro
de un librito que compré
y fue al rastro.
Muchos años después
comprendí que había sido
una víctima
otra vez.
Sólo me dejó un recuerdo bello
un concierto de 091
y la frase
"Mis fantasmas me piden fuego
y despues se sientan
y me hablan de los poetas
que mataron en la guerra"

Allí donde voy, hay 2000 locos que preparan la revuelta

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